Elegir entre residencia y centro de día depende del grado de autonomía de la persona y de la situación de la familia.
Centro de día
La persona acude por el día (atención, comidas, actividades, terapias) y vuelve a casa por la tarde. Ideal cuando aún puede vivir en casa pero necesita atención y compañía durante el día, y da un respiro al cuidador.
Residencia permanente
Atención y alojamiento las 24 horas. Adecuada cuando ya no es posible o seguro vivir en casa, o el grado de dependencia es alto.
¿Y la estancia temporal?
Una opción intermedia para periodos concretos: recuperación tras un alta, vacaciones de la familia o respiro del cuidador.
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